
El dirigente advirtió que, a casi 20 años de la creación de la Guardia Urbana Rafaelina, sus agentes todavía enfrentan situaciones de riesgo sin protocolos específicos para determinados casos de flagrancia, agresiones o amenazas. También señaló que existen antecedentes de agentes que debieron afrontar denuncias o actuaciones judiciales sin respaldo institucional.


















