Ese día se habilitarán los trabajos de puesta en valor del principal símbolo patrio de Rosario, que fueron impulsados por el gobernador Pullaro. La Provincia asumió la finalización de la obra y destinó más de $ 4.000 millones para concluir una intervención que había quedado paralizada. “El gobierno santafesino demostró estar a la altura de la importancia que tiene este monumento histórico para los argentinos y particularmente para los rosarinos”, dijo el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico.