Una joven que se encontraba trabajando en una agencia de quiniela, llama a las autoridades por un supuesto robo de gran suma de dinero, pero tras investigaciones del caso y confesión de la "victima" ese delito nunca ocurrió.
Lara Caraballo, tenía 20 años. El novio, la misma edad, quedó detenido tras presentarse en la PDI junto con su abogado. La joven murió de un disparo durante la madrugada del domingo.