
Un nene de 12 años asesino apuñaladas al padrastro para salvar a su madre de una golpiza
Un menor de edad terminó con la vida de su padrastro ya que este la golpeaba brutalmente a su madre.
Una lección de coraje y de moral por parte de una mujer que vive entre dos fuegos: árabe, musulmana, ciudadana israelí y presentadora de una cadena de tevé hebrea
Policiales06 de enero de 2017Lucy Aharish es periodista.
Joven y bella, bien pudo ser una figura decorativa en la cadena de tevé israelí Channel 2.
Acaso presentando manjares o programas de gimnasia para mujeres que sueñan -vana ilusión- con la juventud eterna.
Pero eligió otro camino.
La verdad. La justicia. La moral.
Vive entre más de dos fuegos.
Es mujer. Es árabe. Es musulmana.
Y la primera presentadora árabe en una cadena hebrea.
Y no hace mucho hizo explotar Facebook con un video flamígero donde condena (sin filtro, como debe ser) la matanza de civiles en Alepo, la sangrante ciudad siria.
Sin filtro, sí. Usó la palabra "Holocausto".
Y algo antes había exclamado: "¡Hitler vive!".
Su "Yo acuso" –eco del célebre "J´acusse" del escritor francés Emile Zola en defensa del judío capitán Dreyfuss– sacudió muchas almas dormidas: desde el 15 de diciembre… ¡más de trece millones de reproducciones del video en casi todo el mundo!
No fue el único sacudón.
El sayo recayó sobre la comunidad internacional y la ONU.
Que, como tantas organizaciones similares, son una partida de funcionarios bien vestidos, bien alimentados, viviendo en un confort de alta gama… y sirviendo para muy poco.
Por eso Aharis apuntó al corazón de la ONU con una bala grabada con la palabra "hipócrita".
Su discurso, su úkase, empezado sin rodeos, es capaz de inquietar al más indiferente: "En este momento, en Alepo, Siria, a sólo ocho horas en coche de Tel Aviv, se está produciendo un genocidio".
Por favor, lector: ahora mire el video hasta el final.
¿Ya está?
Bien. Ojalá coincida con la denuncia sobre el horror.
En especial, y con el corazón estrujado, frente a "en este mundo no estamos haciendo nada, mientras los niños son masacrados en todo momento".
Y aún más veraz y convincente: "Nadie, ni en Francia ni en el Reino Unido, ni en Alemania ni en los Estados Unidos, está haciendo algo para detenerlo".
Quiero repetir una de sus frases en letras indelebles: "La ONU celebra reuniones en sus consejos de seguridad, y se limpia una lágrima cuando ve la imagen de un padre que sostiene el cadáver de su pequeña hija. Hay una palabra para esto: ¡hipocresía!".
¿Cómo no creerle, cómo no acompañarla en su coraje?
¿Cómo no, si ella, joven y de dulce apariencia, es una lección moral más valiosa que el más codiciado de los diamantes?
Y además, ella misma, una viviente síntesis del más difícil de los equilibrios (la paz): "Soy árabe, soy musulmana, soy ciudadana de Israel, pero también ciudadana del mundo".
Otro clavo ardiente: su vergüenza ante el doloroso fenómeno de que todo el mundo árabe sea rehén de terroristas asesinos.
Y cierra, brillante y en pie de guerra sin armas, con una sentencia de Albert Einstein no menos importante para la paz que la Teoría de la Relatividad para la ciencia:
"El mundo no será destruido por los que hacen el mal, sino, más bien, por aquellos que los vigilan sin hacer nada".
No olvidemos su nombre: Lucy Aharish.
No lo olvidemos ante un niño muerto en la tragedia de Siria.
No lo olvidemos cuando desde allá llegan barcazas repletas de desesperados.
No lo olvidemos cuando a una de esas barcazas se hunde en el mar, y mueren ahogados tantos que estaban a pocos kilómetros de la libertad.
La acariciaban, casi.
No lo olvidemos. Porque esa mujer es aliada y adalid -luminoso juego de letras- de lo bueno que aún queda en el mundo.
Y sobre todo, no lo olvidemos de noche, cuando los bien cebados funcionarios y líderes de las organizaciones mundiales duermen, plácidos, soñando con el menú de mañana, el cocktail de la noche, la cuenta bancaria abultada.
De noche, cuando otros niños sirios han muerto de día, en la calle, desamparados, y otros han nacido acaso sin futuro.
Un menor de edad terminó con la vida de su padrastro ya que este la golpeaba brutalmente a su madre.
La sentencia fue resuelta en el marco de un juicio oral que se llevó a cabo en los tribunales de Rafaela. La fiscal que representó al MPA en el debate es Favia Burella, quien destacó que “el hombre se aprovechó de la confianza que tenía con la víctima y actuó de forma sorpresiva”.
El condenado tiene 46 años y sus iniciales son MAM. Su identidad no se brinda ya que una de las víctimas tiene el mismo apellido que él.
Tres personas fueron detenidas en dos allanamientos realizados en el marco de un legajo penal iniciado por la venta de droga al menudeo en la ciudad de Santa Fe.
Hace instantes se produjo un siniestro vial las dos personas heridas serian de Rafaela.
Además la PDI secuestró material estupefaciente, escopetas y celulares en una causa que investiga el MPA por venta al menudeo en la región.
La sentencia fue resuelta en el marco de un juicio oral que se llevó a cabo en los tribunales de Rafaela. La fiscal que representó al MPA en el debate es Favia Burella, quien destacó que “el hombre se aprovechó de la confianza que tenía con la víctima y actuó de forma sorpresiva”.
El objetivo es mejorar su competitividad, innovar y modernizar sus procesos, aumentar su capacidad de producción y que puedan acceder a nuevos mercados. Cada fabricante podrá tomar hasta $ 40.000.000 con un período de gracia de 6 meses y un 1 % de tasa mensual.
Hace instante la institucion deportiva del barrio barranquitas emitió un comunicado oficial.
Una nueva advertencia por parte de la Empresa Provincial de la Energia.
Un menor de edad terminó con la vida de su padrastro ya que este la golpeaba brutalmente a su madre.