🔷 Recuperan sus actividades habitual los pueblos pequeños

Provincial 05 de mayo de 2020 Por Diario Primicia
En las localidades de menos de 5 mil habitantes reabrieron las puertas los comercios minoristas y se retomaron las obras privadas.
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La medida dispuesta por el gobierno provincial para permitir en poblaciones de hasta cinco mil habitantes el funcionamiento de determinadas actividades que estaban prohibidas por la cuarentena quedó reflejada en el fuerte movimiento que mostraron ayer pequeñas localidades del territorio santafesino.

Aunque con restricciones horarias y respetando los protocolos de higiene y seguridad, casi todos rubros ya fueron liberados, y los que aún están inactivos serán reactivados una vez definidos y acordados criterios de trabajo para minimizar riegos de contagios.

Los pueblos con menos de cinco mil habitantes están autorizados desde ayer a liberar una serie de actividades y profesiones, según el decreto provincial. Poblaciones más grandes también lo pueden hacer, con excepción del comercio minorita. En tanto, el Gran Rosario, Gran Santa Fe y Rafaela quedan excluidos del decreto.

"Están funcionando casi todas las actividades bajo los protocolos correspondientes", apuntó a La Capital el presidente comunal de la localidad de Sanford, Julián Gironelli, para visibilizar una realidad que también se encamina en otros pueblos chicos del departamento Caseros como Los Molinos, Arteaga, Berabevú, Godeken, Los Quirquinchos y Villada.

El panorama se repite en el resto de las regiones santafesinas donde especialmente las actividades comerciales y productivas comienzan a recuperar su fisonomía habitual, aunque con horarios de trabajo reducidos y prevenciones para evitar la propagación del coronavirus, como el uso de barbijos, el distanciamiento social y el ingreso restringido a los locales, entre otros.

El principal cambio de fisonomía a partir de la flexibilización de la cuarentena en poblados de pocos habitantes fue aportado por la reapertura de comercios minoristas que sólo tenían la posibilidad de vender sus productos telefónicamente o vía online con reparto a domicilio. Ayer volvieron a abrir sus puertas permitiendo el ingreso de un cliente por vez. Tampoco pasó inadvertido el reinicio de obras de construcción que estaban paralizadas, y la vuelta del servicio de cobranza a domicilio, entre otros.

Los bares y restaurantes son los únicos lugares que todavía permanecen cerrados y, en general, se mantiene el servicio de delivery en rotiserías.

"Liberar las actividades es lo mejor que pudieron hacer porque en nuestras poblaciones el virus no circula y tomando las precauciones no tendríamos que tener problemas", coincidieron en señalar vecinos de distintas localidades consultados por La Capital. Y esa es la misma sensación que tienen los representantes políticos de distintas comunidades, que no temen en administrar la cuarentena y apuntan a proteger los poblados reforzando los controles en los ingresos a los cascos urbanos.

Si bien la posibilidad de habilitar nuevas actividades está destinada a localidades que no superen los cinco mil habitantes, ya se están implemento cambios similares en algunos distritos más grandes, aunque con características sociales parecidas y que tampoco tienen rango de ciudad.

Reclamo

Por esa razón, ya varias localidades plantearon al gobierno provincial, y otras prevén hacerlo, la posibilidad de que se amplié el techo de habitantes para favorecer a más jurisdicciones que no hayan registrado problemas.

"Sería lo más lógico y razonable que ello suceda", admitió ayer la jefa comunal de Arequito, Paola Forcada, cuya población cuanta con casi seis mil habitantes.

Una situación similar se da por ejemplo en Carlos Pellegrini, en el departamento San Martín, donde la población se estima en unos seis mil habitantes y las características son idénticas a las poblaciones más pequeñas. "No podemos discutir esta decisión, como tampoco podemos hacerlo con otras irracionales que se tomaron seguramente detrás de un escritorio", dijo ayer a La Capital la presidenta comunal, Marina Bordigoni. Consideró que "es necesario que se contemple y se flexibilicen las restricciones no sólo en toda la provincia de Santa Fe sino en las provincias que no tuvieron o tienen poca cantidad de casos de la enfermedad".

"En Santa Fe es hora de que comiencen a flexibilizar distintas actividades. Ya hace varios días que no hay casos nuevos y es hora de que comiencen a permitir las actividades de las poblaciones, obviamente con el respeto y el cuidado de las normas de prevención e higiene. Pero no podemos seguir viviendo en una burbuja de cristal", dijo Bordigoni

"Necesitamos vivir. La gente quiere trabajar. Ya se conocen las medidas de cuidado y respeto hacia el virus y, cuidando esos detalles, necesitamos volver a nuestras vidas", añadió.

La jefa comunal dijo además que como contraparte "pensamos que el 10 de mayo se flexibilizará aún más la cuarentena, y si las decisiones quedan a consideración de los intendentes y presidentes comunales intensificaremos aún más los controles. La gente podrá circular por la localidad, pero estarán prohibido los viajes hacia los lugares donde los niveles de contagio sean altos".

En este departamento, son 12 las localidades que poseen menos de cinco mil habitantes, aunque el que más impacto tuvo por la decisión de flexibilización de la cuarentena fue Castellanos, donde en total son 40 las comunas en esa condición. Solo se exceptúan los distritos linderos a Rafaela, donde hubo casos positivos de Covid-19. En el territorio santafesino suman 39 las localidades que no pueden aliviar las prohibiciones por cercanía con "puntos calientes".

Cifra de localidades

Según las proyecciones del Censo 2010 al año 2020, son más de 270 las localidades que tienen menos de cinco mil habitantes en la provincia. Al departamento Castellanos le sigue el de Las Colonias (33 distritos), San Cristóbal (28), General López (23), Constitución, General Obligado (16), San Justo (16), San Jerónimo (16), Rosario (11), Iriondo (9), Vera (9), 9 de Julio (9), San Lorenzo (8), La Capital (7), Caseros (7), San Javier (4), Belgrano (3) y Garay (2).

Para las localidades de menos de 5 mil habitantes, el decreto provincial que entró en vigencia ayer exceptúa del "aislamiento social, preventivo y obligatorio" y de la prohibición de circular, a las personas afectadas a las siguientes actividades y servicios:

• Comercio minorista de venta de mercaderías, cumplimentando el uso obligatorio de los elementos de protección de nariz, boca, y mentón, y el distanciamiento social correspondiente.

• Obras privadas, con no más de cinco trabajadores, profesionales o contratistas de distintos oficios desarrollando tareas simultáneamente en el lugar, y siempre que los trabajos no impliquen ingresar a viviendas con residentes, locales o establecimientos en funcionamiento.

• Actividades de cobranza a domicilio, cumplimentando el uso obligatorio de los elementos de protección de nariz, boca y mentón, tanto el que efectúa el cobro como el que efectúa el pago.

• Talleres mecánicos, lavaderos y servicios de mantenimiento y reparación de automóviles y motovehículos, con turno previo de entrega y retiro de las unidades.

Tijera en la mano

Los peluqueros quedaron afuera de las actividades exceptuadas por la provincia. Esto generó gran malestar en el sector y hasta en alguna localidad se plantea retomar sus servicios de inmediato, aunque la realidad es que algunos ya lo concretaron de hecho a puertas cerradas o con servicio a domicilio.

Fuente: La Capital

Diario Primicia

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