La guerra cultural

Un inusual pedido en redes sociales exigiendo el servicio militar obligatorio abre de nuevo el debate.

Provinciales11 de febrero de 2016 Mariano Romero

Un argentino hizo una petición en el sitio web charge.org para que el servicio militar regrese a nuestro país. En ella se  argumenta que el retorno de la colimba es necesario ya que hoy por hoy "hay odio social y racial, de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba", y que, gracias a su instauración, se fomentaría la "camaradería, solidaridad, el compañerismo, la amistad" y se tenderían "puentes entre las distintas clases sociales y culturales" para lograr "mixtura socio/cultural".

El autor explica que "esta petición, no tiene relación alguna, con ideologías, ni partido político alguno, no está relacionada con quienes sostienen que el servicio militar, debe ser utilizado para reeducar a un sector social determinado, sino, todo lo contrario, es opuesta a esa concepción, ya que el servicio militar obligatorio (SMO), no es un castigo, sino un servicio a la Nación, y la idea madre de esta petición es lograr se junten todos, los que estudian, y los que no estudian, los que trabajan y los que no trabajan, que se junten todos, que se respeten todos, que se conozcan todos, y se hagan amigos todos, esta petición, aboga por lograr la verdadera paz social, fuera de todo sectarismo social, cultural y racial".

Desde mi punto de vista, considero que la reimplementación del SMO constituye un atraso para una sociedad que en ciertas cuestionas ha progresado. Sostengo que, primeramente, el hecho de que un Estado aplique la fuerza para obligar a brindar un servicio contradice los principios de libertad, propio de un Estado de derecho.

Pero el principal motivo de mi oposición al servicio militar es que no se debe atacar los síntomas de una problemática, sino sus causas. Y con esto quiero decir que no por tener una franja alta de jóvenes que no estudian y que tampoco trabajan y ni la creciente inseguridad, se solucionará todo poniéndolos en cuarteles y dándole armas.

Hay que investigar a fondo porque hay deserción juvenil en las escuelas y porque estos jóvenes al crecer están desocupados. La solución, a mi entender, pasa por la educación, ya que con una buena enseñanza y con políticas de inclusión educativa efectivas no habrá desertores; y por el desarrollo social, en donde las políticas de inclusión extendidas hacia el trabajo logren glorificar el empleo.

Otro motivo de importancia es la memoria. Recordemos e investiguemos, según a que generación pertenezca cada uno, que resultados dio el SMO en Argentina, y de paso, miremos como termino. No hay que dejar pasar el caso Carrasco, donde un joven que había ingresado a la colimba fue, según las conclusiones determinadas por los investigadores, asesinado por médicos militares.   

El 6 de marzo de 1994, el soldado Omar Carrasco fue asesinado a golpes dentro del Batallón Militar de Zapala, Neuquén, al que había ingresado tres días antes para cumplir con el servicio militar obligatorio. 

El cuerpo del joven de 18 años permaneció escondido durante un mes en uno de los baños abandonados de la unidad militar y, al trascender lo ocurrido a partir de la tenacidad de su padre, se desató un escándalo nacional que tuvo como desenlace la anulación del Servicio Militar Obligatorio. 

Las repercusiones del crimen y las masivas movilizaciones realizadas en Zapala y en la capital provincial exigiendo Justicia, obligaron al entonces jefe del Ejército, general Martín Balza, a viajar a la sede del batallón donde Carrasco fue asesinado para atender las demandas de sus padres, de la comunidad y de los familiares del resto de los soldados. 

t025dh01

Hay que decir que el regreso de la colimba es rechazado también por la mayoría del arco político. El propio Mauricio Macri se declaró en contra de su reinstalación. Lo que resulta paradójico es que un sector de la opinión pública que ha votado a Cambiemos este de acuerdo con la vuelta del servicio militar, contradiciendo a las opiniones del Macrismo.

Yo tengo que confesar que hace unos años, caí en la desgracia de llegar pensar que tal vez el SMO no sea una mala opción. Por suerte, no tardé mucho en recapacitar y comprender por donde pasaba el problema.

Esta cuestión sobre el servicio militar es algo cultural. O pensamos que la solución es impartir órdenes y lavar cerebros; o pensamos que la solución es combatir la falta de educación y enseñar la cultura del trabajo, para así lograr cambios profundos y transformar la realidad.

En la mentalidad de las personas mayores el SMO es muy buen visto pero hay que comprender que en aquellas épocas las fuerzas de derecha detrás de las sucesivas dictaduras utilizaron al llamado “fantasma del comunismo” para insertar en las mentes de las personas que la disciplina enseñada en la colimba libraría a los jóvenes de ese mal y evitaría que se convirtieran en “zurditos” o en “subversivos”. Esto no era más que una cortina de humo para legitimar la represión, la censura y el autoritarismo de los gobiernos militares, apoyados no solo por los grandes empresarios del país, el establishment, sino también por los Estados Unidos.

En este último tiempo los vientos del pasado están comenzando a soplar cada vez más fuerte. Confío en que el pueblo argentino, en su mayoría, no querrá retroceder ni un centímetro. Sé muy bien que la clase política tiene en claro que el SMO no es una opción, a pesar del reducido grupo que en voz baja pide su regreso. Pero lo más preocupante es el número de jóvenes adultos, que al no estar alcanzado por el SMO, está de acuerdo con su vuelta. Tengo la sensación de que  una parte considerable de la sociedad se está “derechizando”. El triunfo de Cambiemos abrió una nueva etapa. La restauración conservadora denunciada por Rafael Correa nos ha alcanzado.

Mariano Romero, Ramona, Santa Fe. Argentina

Te puede interesar
Lo más visto