A 67 años del día en que la Argentina lloró a Evita, en un funeral masivo e histórico

Nacional 26 de julio de 2019 Por
La noche del 26 de Julio de 1952 se anunció el “paso a la inmortalidad” de Eva Duarte de Perón por la cadena nacional de radiodifusión. La congoja popular convirtió su despedida en uno de los hechos de masas más importantes de la historia argentina.
eva peron

Un día como hoy, pero de 1952, María Eva Duarte de Perón fallecía en Buenos Aires y millones de argentinos la despedían en las calles. “La mujer más importante de la historia”, “abanderada de los humildes”, no fue presidenta, ni vice; pero sí la impulsora de un trabajo social en defensa de los postergados del poder. Fue primera dama, amada por su pueblo, odiada por la oligarquía y respetada por el mundo entero. Murió con apenas treinta y tres años; y solo seis le bastaron para transformarse en parte de la historia.

Conoció a Juan Domingo Perón cuando tenía 24 años y él, ya teniente general y hombre fundamental de la Revolución de 1943, casi 50. Se casaron en 1945 días después del recordado 17 de octubre, cuando la clase trabajadora salió a la calle para pedir la liberación del entonces Coronel Perón. Al año siguiente era elegido Presidente de la Nación. Eva lo acompañó, logrando rápidamente ser protagonista de la primera escena nacional.

Impulsora de los derechos políticos de las mujeres, creadora del Partido Peronista Femenino y de la fundación de ayuda social; representó a los más necesitados de la Argentina, a los trabajadores, a las mujeres, a los suyos. Hija de la pobreza y del rechazo, logró revertir la historia y así, desde el poder, dirigir la mirada del gobierno hacia los humildes y vulnerados. Ella encarna el sentido más peronista del Movimiento Nacional y Popular que tiene como exponente a su marido. Pero más allá de eso, es la lucha hecha amor y odio, realidad y mito.


El llanto del pueblo

Con su cuerpo abatido por un cáncer de útero, Evita entró en coma el 26 de julio de 1952 en horas de la mañana y, según la historia oficial, su deceso se produjo a las 20.25. Poco después de una hora, el locutor Jorge Furnot le confirmaba la triste noticia del “paso a la inmortalidad” al país por la cadena nacional de radiodifusión

Sus restos fueron velados por más de 15 días: primero en el Ministerio de Trabajo y luego se trasladaron al Congreso. Medio millón de personas desfilaron y besaron el féretro de cristal en que su cuerpo se encontraba inmóvil bajo una bandera argentina.

Luego, su cuerpo fue embalsamado y depositado en la sede de la CGT a la espera de que se le construyera un mausoleo, algo que la caída del peronismo frustró.

Tras el golpe de septiembre de 1955, el cadáver de Evita fue secuestrado y peregrinó durante años por distintos lugares, hasta que recibió sepultura con la falsa identidad de una monja en un cementerio de Milán, Italia. Recién en 1971, sus restos fueron entregados por agentes del Servicio de Información del Ejército (SIE) a Perón en España, donde se encontraba exiliado por entonces.

“Evita”, el mito

Mito es todo relato acerca de los orígenes de cualquier tipo de realidad con características sobrenaturales y hasta contradictorias. Esto es lo que muchas veces pasa con la historia, y la de “Evita” (ya como figura mitificada) no es la excepción.

Su camino hacia el mito no solo fue alentado por el propio peronismo y el pueblo movilizado, sino también por sus detractores que intentaron desdibujar desde el principio su imagen, sus logros y obras. Por un lado, están los que destacaron sus virtudes, su lucha, su mensaje y su humanidad, embalsamando su cuerpo sin vida para que perdure su “belleza”; y por el otro, los que intentaron borrarla, hasta robando su cadáver y ultrajando su memoria. Ambas posturas exaltaron a María Eva, la fallecida actriz de la localidad bonaerense de Los Toldos, convirtiéndola luego en la inspiración de obras literarias y teatrales, protagonista de musicales y personaje de su propia historia en cine.

Abanderada de los pobres y emblema del voto femenino

Como primera dama, le hubiera correspondido presidir la Sociedad de Beneficencia pero prefirió llevar a cabo su trabajo en el Hogar de Tránsito Nº 2, anticipo de lo que luego sería la Fundación Ayuda Eva Perón, creada un 19 de junio de 1948. Esto marcó una ruptura con las modalidades anteriores de asistencia a los pobres. Evita no era ya la primera dama, sino la militante.

La Fundación distribuía libros, alimentos, ropa, máquinas de coser y juguetes para familias carenciadas del país. Se encargó de construir hospitales, hogares de ancianos, hogares para madres solteras, para jóvenes que llegaban a Buenos Aires para continuar sus estudios y también brindó asistencia a otros países.
Eva también dejó en su legado a las generaciones futuras la inclusión de la mujer en la vida política. El 23 de septiembre de 1947, el reelecto presidente Juan Domingo Perón, reconoció la lucha de su mujer y promulgó la ley 13.010, que le daba a las mujeres argentinas los mismos derechos políticos que los hombres.
Desde 1949, Eva buscó incrementar la influencia política de las mujeres fundando el Partido Peronista Femenino (PPF). Estaba organizado a partir de unidades básicas femeninas que se abrían en los barrios, pueblos y sindicatos, canalizando la militancia directa de las mujeres.

Finalmente, cuatro años después y tras un complicado proceso de empadronamiento, el 11 de noviembre de 1951 votaron por primera vez todas las argentinas mayores de 18 años. Y resultaron elegidas parlamentarias: 23 diputadas nacionales, seis senadoras nacionales, y si se cuentan a las legisladoras provinciales fueron electas en total 109 mujeres. Evita votó en el hospital donde estaba internada, debido al avanzado estado del cáncer que terminaría con su vida al año siguiente.

Fuente: Aire de Santa Fe

Diario Primicia

Redacción

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