Imprimen currículums y ofrecen pagarlos cuando tengan trabajo: "Un chico hizo 25 kilómetros en bicicleta para obtener sus copias"

Nacional 27 de mayo de 2019 Por
Inspirados en una iniciativa europea, en San Telmo hacen "diez copias" y piden que compartan su alegría cuando logren el empleo buscado. "Vienen porque realmente los necesitan", cuentan.
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Nápoles es una ciudad famosa mundialmente por ser la segunda casa de Diego Armando Maradona, pero también por una tradición que cruzó las fronteras: el “café sospeso”. Consiste en consumir dos expresos y tomar solo uno para que quien lo necesite pueda ingerirlo. Inspirados en esa movida que tiene más de un siglo en Europa, y por la crisis económica actual, una librería de San Telmo imprime currículums para quienes estén desempleados y propone que los paguen cuando consigan un trabajo.


Se llama Toner Color y está en Perú 628 a dos cuadras de las avenidas Belgrano e Independencia. “Hacemos 10 copias por día”, anuncia un letrero en la puerta. “¡Si realmente no tenés para pagarnos, avisanos y lo harás cuando estés trabajando!”, piden. “¡Queremos saber que lo lograste!”, exclaman.

Al cierre de 2018, 1.750.000 personas no tenían trabajo en la Argentina, casi 380 mil más que en igual período de 2017. Además, el 34,3% de los asalariados no están registrados. La Organización Internacional del Trabajo estima que en 2019, la tasa de desempleo del país crecerá.

“Vino un chico de Isidro Casanova a imprimir los currículums. En bicicleta. Hizo 25 kilómetros y tardó casi dos horas para poder buscar trabajo”, contó a minutouno.com la encargada del local. “No son abusivos, vienen porque realmente los necesitan”, describe.

Consultada sobre si alguno consiguió trabajo, la mujer dice que aún no porque “comenzaron hace menos de dos meses” aunque espera ansiosa que se acerque uno de los beneficiados para compartir la buena noticia.

“Es una librería que hace fotocopias, tenemos correo, estamos luchando como cualquier otro comercio en medio de un bajón tremendo de la actividad, pero diez fotocopias no nos cambian la vida”, detalla la madre de la propietaria del local.

Diez fotocopias cuestan alrededor de 30 pesos. Para el que tiene la bendición de tener un sueldo, es lo que cuesta un alfajor o un helado de crema en un local de comidas rápidas. Para el que engrosa la cruda estadística de los desempleados en medio de una cruda recesión, puede ser un plato de comida menos.

Fuente: M1

Diario Primicia

Redacción

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