Escaparon de Venezuela a pie y llegaron a Santa Fe en busca de una nueva vida

Provincial 16 de marzo de 2019 Por
Cinco jóvenes venezolanos huyeron por la crisis de su país dejando todo. Cruzaron Sudamérica en una travesía sin precedentes y hoy están en la ciudad
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- UNO Santa Fe

Cinco jóvenes venezolanos fueron encontrados esta semana por un santafesino caminando desahuciados por calle 9 de Julio; tenían sueño, hambre, estaban sucios y con los pies llenos de sangre y ampollas."¿Necesitan ayuda chicos?", les preguntó Carlos. La respuesta fue un "SI" gigantesco.

Así se conoció la historia de estos pibes venezolanos que huyendo de la crisis, el hambre y la falta de un futuro decente para sus vidas, llegaron a Santa Fe tras cruzar cinco países a pie, en una odisea que según narran ellos mismos, pudieron sobrevivir gracias "a la ayuda de Dios".

Durmiendo en el piso, en una plaza, debajo de los puentes, en una estación de servicio o directamente en la calle abrazados a sus mochilas cuando los sorprendía la noche; caminando al costado de las rutas "haciendo dedo" a camiones y camionetas para que los trasladen algunos kilómetros más a todos juntos; comiendo lo que la gente les donaba o comprando alimentos con el dinero de changas, Carlos (21), Leyer (22), Alejandro (23), Edwin (24) y Albany (25) llegaron a Santa Fe en busca de un nuevo porvenir.

El martes pasado, un santafesino los cruzó en el centro de la ciudad, abatidos con sus mochilas y una bandera de Venezuela; les ofreció dinero, les pidió que le cuenten su historia e inmediatamente les dio su número de teléfono celular para cualquier ayuda; ayuda que no tardó en ser solicitada por los jóvenes a las pocas horas.

Con un gesto de solidaridad extrema, los recibió en su departamento, les brindó un plato de comida y su baño para que se higienicen. Al otro día los llevó al hospital Iturraspe para un chequeo de su estado de salud y finalmente les abrió las puertas de un local comercial vacío para que pernocten por unos días.

"Nuestra vida cotidiana se desmoronó.Somos jóvenes que decidimos salir en busca de una nueva oportunidad que dignifique nuestras vidas, porque la pobreza nos estaba devorando. Como muchos de ustedes, nosotros vivíamos en casas cómodas con nuestros padres, estudiábamos y trabajábamos. De a poco la crisis nos fue afectando y el dinero cada vez alcanzaba menos, la policía nos robaba y golpeaba en la calle; hasta faltaban medicamentos y muchos amigos morían en los hospitales", comenzó el relato Carlos.

"En Venezuela nos están matando de a poco. Hacíamos fila durante dos días para conseguir un kilo de harina y así cocinar para un par de días para alimentar a nuestras familias. Los alimentos no se conseguían y se hacía muy difícil sobrevivir", sostuvo otro de los chicos, Edwin.

La odisea de estos cinco venezolanos, oriundos de Caracas, que dejaron atrás a sus hijos y padres con el único objetivo de sobrevivir y poder ayudarlos, inició el sábado 1º de diciembre cuando comenzaron a cruzar a pie el puente internacional Simón Bolívar, sobre el río Táchira, la principal vía terrestre que comunica a Venezuela con Colombia.

"Salimos caminando porque no tuvimos otra opción, partimos sin rumbo con el objetivo de alejarnos lo más posible y conseguir una chance para salir adelante. Recorrimos más de 7 mil kilómetros a pie, no porque somos súperhumanos, sino por la fe y los valores que nos enseñaron en nuestras familias. Nuestro único gran objetivo es ayudar a nuestros familiares que quedaron en Venezuela", subrayó entre lágrimas Carlos.

"Nosotros no estamos buscando caridad, sino una oportunidad. Agradecemos eternamente la ayuda recibida en Santa Fe, la ropa que nos donaron y los platos de comida que nos prepararon; pero nuestra gran preocupación es saber si nuestras familias están bien allá. Queremos trabajar para poder enviarles dinero. Estamos aquí pero con la mente puesta en nuestra tierra", continuó agregando Carlos.

Carlos es la voz campante del grupo, se muestra entero y en todo momento agradecido por la ayuda recibida, pero no puede ocultar la gran preocupación por su familia que dejó en Caracas. Es papá de Dylan, de 2 años, que quedó al cuidado a su esposa Mairín. "Quiero trabajar y ganar dinero con esfuerzo para mandarles, es difícil estar acá sin ellos no sabiendo cómo la están pasando", reflexionó y continuó agregando respecto al contacto que mantiene todo el grupo con sus familias. "Cuando nos podemos comunicar por WhatsApp, a veces tenemos que mentirles y decirles que conseguimos un lugar para dormir o un plato de comida, para que nuestros padres no se preocupen".

Según narran, su destino final es Santiago de Chile, donde los esperan algunos"compatriotas" que pasaron por lo mismo que estos cinco jóvenes. "Debemos recomponer fuerzas y relajarnos mental y espiritualmente para seguir nuestro viaje", sostuvo Leyer. 

Con la infinita ayuda de lo santafesinos Mercedes Chiani y Carlos Viola, hoy los chicos tienen un techo, algo de ropa y un plato de comida. La red de ayuda a venezolanos, AsoVen Litoral, también comenzó a asistirlos en todo lo que está a su alcance. 

Cómo ayudarlos

Los venezolanos en Santa Fe formaron un grupo solidario llamado “AsoVen Litoral”. A través de ellos se organiza y distribuye la ayuda recibida. Contacto: Iba Cibet 342 4427155.

Fuente: UNO Santa Fe

Diario Primicia

Redacción

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