No lo soñé: el Indio Solari cumple 70 años

Farandula 17 de enero de 2019 Por
En el tramo de siete décadas, el músico y cantante le puso su firma a una quincena de discos en solitario y junto a Los Redonditos de Ricota. Un repaso por momentos de su vida y una lista de canciones para el loop
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Carlos Alberto Solari nació el 17 de enero de 1949 en Paraná, Entre Ríos. Tras una estadía en Santa Fe, se mudó a La Plata, donde pasó su infancia y adolescencia. En 1973, se casó en el registro civil de la capital bonaerense. En esa pequeña ceremonia, se “conoce” el germen creativo de los futuros Redonditos de Ricota.

Los padrinos de los novios fueron Guillermo Beilinson y su mujer, Laura, por medio de quienes Skay (Eduardo Beilinson, hermano de Guillermo) y La Negra Poli (Carmen Castro) conocen al Indio.

En 1976, el Indio se subió a un escenario con Skay. Tocaron en el teatro Lozano de La Plata. Entre el público, "el Doce" –también llamado El Sultán– repartió pequeños buñuelos de ricota.

Dos años después, en el bar El Polaco, de Salta, se registró el primero concierto de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

Recién en 1982, Los Redondos grabaron su primer demo. Pero Gulp!, el primer álbum –ese que circuló en cassette y llegó hasta Rosario– recién ganó la calle en ese formato y en vinilo en 1985.

En el medio, el Indio declinó varias veces cantar al frente del grupo. Una de ellas fue en el festival de la primavera de septiembre de 1982, en el microestadio Gimnasia y Esgrima de La Plata. Su lugar lo ocupó Luca Prodan.

En 1986 se publicó Oktubre (también por el sello Wormo), y en 1987 se conformó la alineación clásica del grupo: Skay (guitarra), Semilla Bucciarelli (bajo), Walter Sidotti (batería) y Sergio Dawi (saxo).

La seguidilla de discos continuó con Un baión para el ojo idiota (1988) y Bang! Bang!...estás liquidado (1989).

Finalmente, el 2 y 3 de diciembre de 1989, la banda llegó por primera vez a Obras, estadio considerado como "la catedral del rock argentino".

La cronología de placas continuó con La mosca y la sopa (1991) y Lobo suelo, cordero atado (1993). La presentación es en el estadio Huracán, y se divide en dos partes: el disco 1 el 19 de noviembre, y el 2, el 20 de noviembre.

"Más allá de las rivalidades, estoy convencido de que mis enemigos no están entre los músicos y que tengo muchos más puntos en común con los Soda Stereo que con el carnicero de la esquina", le dijo el Indio al Suplemento Si en agosto de 1996. A mediados de ese año se publicó Luzbelito, un álbum de ruptura para el público más antiguo de Los Redondos pero que, en más de una encuesta resulta ser el elegido por los más jóvenes.

El 18 de noviembre de 1998 se lanzó Último bondi a Finisterre, bajo el sello propio Patricio Rey Discos.

La masividad de la banda llegará a una suerte de clímax el 15 y 16 de abril del 2000 cuando Los Redondos se presentaron ante 140 mil personas en el estadio de River.

Durante el primer show, Jorge Pelé Ríos acuchilló a siete personas en el sector campo y es linchado en el lugar. Entonces, el Indio frenó el show y lanzó desde el escenario: "Escúchenme carajo. Acá ha pasado algo muy grave. Entraron un par de hijos de puta, no sé si mandados por alguien o qué, que se cagan en el esfuerzo de esta banda y de los 70, 80 mil pibes que vinieron hoy a vernos. Hay varios chicos lastimados... Así que consideren ésta como una de las últimas noches que tocamos. No estamos de ánimo y sólo vamos a concluir este show por respeto. Parece que todo el esfuerzo de la prensa que quiso ubicarnos en un ghetto dio resultado”.

No era la primera vez que la muerte o el filo de un objeto punzante se ligaban a la llamada “misa ricotera”.

Walter Bulacio (17), un seguidor de Los Redondos no llegó a ingresar al Estadio Obras. El 19 de abril de 1991 fue detenido y torturado por la policía. Murió unos días después. Tres años más tarde, durante un concierto ante 40 mil personas en el Palacio Ducó, un joven fue apuñalado.

En junio del 2000 se editó el último disco de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota: Momo Sampler. Y el 4 de agosto del año siguiente, el grupo dio su último concierto -aún sin saberlo- en el Estadio Chateau Carreras.

Tras un año sabático, el Indio inició una carrera solista que incluye los discos El Tesoro de Los Inocentes (Bingo Fuel), Porco Rex, El perfume de la tempestad y Pajaritos, bravos muchachitos.

Este cuarto álbum fue presentado ante 180 mil personas el 12 de abril de 2014 en el Hipodromo de Gualeguaychú.

En octubre de 2016, se estrenó el documental Tsunami, un océano de gente. "Yo no sé por qué soy el Indio Solari", dijo en una entrevista.

Y en marzo de 2017, el Indio batió récord de concurrencia en un único show pago en el país con casi 300 mil personas en el predio La Colmena de Olavarría.

"Mi público no entendió nunca. Te da miedo, porque el sold out para mí público no existe. Cortan la avenida que fuere, arman quilombo, quieren entrar físicamente. No es un público que le digas «está todo vendido» y digan «bueno, no vamos», van igual", sostiene Solari en Tsunami, un océano de gente.

En ese concierto, murieron Juan Bulacio (36) y Javier León (42). Las pericias señalaron que los fallecimientos se dieron por asfixia, aunque no presentaban señales de aplastamiento interno. Además, unas 50 personas resultaron heridas.

“Momentáneamente no puedo convocar a nadie porque si alguien se llega a torcer un tobillo me van a dar cadena perpetua (…) Ahora están deseando que el juez encuentre algo”, dijo a FM La Patriada.

La causa por las dos muertes sigue su curso. Solari no está imputado.

En septiembre de 2017 publicó su libro, Escenas del delito americano, basado en una novela distópica.

Y el el 27 de julio de 2018 publicó El ruiseñor, el amor y la muerte, su hasta la fecha, último disco.

Una lista de canciones para el loop

Diario Primicia

Redacción

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