La liga de gobernadores superó su primera prueba y ahora el desafío es mantener la unidad

Política 28 de enero de 2016 Por
Pese a las pujas internas por el liderazgo partidario, lograron instalar el debate por el reparto de fondos y una revisión del decreto que había favorecido a la Capital.
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Ya se sabían el libreto de memoria pero, por las dudas, terminaron de sellar la postura conjunta alrededor de la larga mesa de madera rectangular del 7° piso del Consejo Federal de Inversiones (CFI), un búnker que brilló hace 15 años y ahora quieren revitalizar. En media hora, entre cafés y agua, los 11 gobernadores y dos vices peronistas recordaron lo obvio: el éxito de esa cruzada dependía de mostrar un bloque sin fisuras. Del sanjuanino Sergio Uñac, en una cabecera, a Alicia Kirchner, en la otra, todos asintieron.

Pero, para ellos, tan importante como haber logrado el compromiso del desembolso de una deuda de $ 10.000 millones (la mayoría por obras públicas) y la conformación de una mesa técnica para analizar la descentralización de recursos fue haber "ganado la iniciativa política desde la oposición" y estrenado una lógica de negociación como "liga", que se plantea como desafío interno hacia adelante.

"El objetivo de este trabajo conjunto, más allá de las realidades de cada provincia, es conseguir gobernabilidad", sintetizó el chaqueño Domingo Peppo a LA NACION.

Ninguno creía que ayer saldría del Salón de los Escudos con el 15% en el bolsillo. Hay halcones y palomas en esta misión, y mientras que algunos insisten con la misma meta, otros por lo bajo asumen que sentarse a discutir con el Gobierno implica, desde el vamos, ceder en la pretensión original. De todos modos, sigue latente la amenaza de judicializar la disputa.

Ayer, el primero en plantar bandera en el encuentro fue Uñac. "Nos preocupa que se modifique el esquema tributario por sentencias o decretos, sin acuerdo con las provincias y sin pasar por el Congreso", arrancó, en su tono campechano. Le acercó a Frigerio el documento suscripto por sus pares, cuyos dos ejes centrales eran la restitución del 15% de los recursos coparticipables que se les descuenta hace más de 20 años a los distritos y el pedido de reactivación de fondos para planes de infraestructura.

El salteño Juan Manuel Urtubey insistió después con su prédica de un sistema de reparto más equitativo, con correcciones a los mecanismos actuales. Y Alicia Kirchner no dejó de mencionar que a ella la recibieron en Balcarce 50, le dijeron que no había plata, y "dos días después" premiaron al distrito porteño.

Para ese asunto espinoso, un anti K furioso, como el pampeano Carlos Verna, había llegado preparado con una carpetita. Viejo lobizón que presidió la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado, había sacado los cálculos de cuánto insumiría el financiamiento de la Policía Federal, el argumento oficial para firmar el decreto. "Son 9000 millones", precisó, casi la mitad de lo que recibiría adicional por la resolución. Nadie afirmó ni rectificó el dato.

Más allá de este primer ensayo, la unidad de los gobernadores parece aún frágil. Los atraviesa de lleno la pelea por el liderazgo y el acomodamiento en la nueva etapa. Por ahora, cuentan los soldados propios en el Congreso, máximo bastión del kirchnerismo. "La fractura es un hecho", aseguró un gobernador. Sólo queda ver si se formaliza en los papeles en los próximos días, en Diputados, donde aspiran a superar ampliamente una veintena como punto de partida. "Se está convenciendo uno a uno, por región", relató. El propósito es juntar masa crítica antes de marzo, cuando suene la campana de largada de las sesiones extraordinarias.

¿Qué hará Alicia? Avisó que hay movidas que no acompañará, sobre todo aquellas que dan marcha atrás con cimientos de la gestión K. Por ahora, permanece en el grupo.

En la previa de la reunión, Miguel Pichetto, el jefe de bloque de senadores del Frente para la Victoria, sugirió acordar el 15% y fondos para obras a cambio de apoyo en un paquete de medidas del Ejecutivo, como las designaciones de los jueces de la Corte y la modificación de la ley cerrojo.

"No canjeamos leyes por obras", cruzó Frigerio, consultado en la conferencia de prensa. ¿Se cortó solo Pichetto? Los caciques dicen que no. El rionegrino, que estará hoy con Urtubey, opera en simultáneo con la "liga" y nada de lo que dijo no fue acordado primero. Los gobernadores no lo dirán con esas palabras, pero el compromiso de apoyo legislativo es el correlato concreto de un acuerdo por los recursos.

Tres ausencias de relevancia

Hubo tres mandatarios que no fueron a la Casa Rosada

Juan Schiaretti

Gobernador de Córdoba

Recibió anteayer la visita de Macri. Su provincia fue beneficiada con el giro de $ 15.000 millones para obras y logró avales para financiamiento internacional. Evitó referirse directamente al reclamo en bloque de su pares del PJ. Es aliado de De la Sota

Mario Das Neves

Gobernador de Chubut

Criticó el reparto de fondos anticipado a la ciudad de Buenos Aires y dijo que "no hubo mirada federal". Está en plena negociación con la Nación por el conflicto petrolero. Es un aliado de Sergio Massa

Alberto Weretilneck

Gobernador de Río Negro

Se excusó ante los gobernadores del PJ que lo convocaron porque considera que la puja por la coparticipación debe resolverse de manera judicial, tal como se lo dijo personalmente al presidente Mauricio Macri

Otra vez juntos, Massa y Urtubey alimentan especulaciones

Si no es una estrategia consensuada para potenciarse mutuamente, lo parece. El diputado Sergio Massa y el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, volverán hoy a verse las caras, en Mar del Plata. Compartirán un debate sobre el presente y el futuro del país y del peronismo en el espacio Clarín.

Urtubey y Massa vienen de protagonizar una de las fotos políticas del verano: acompañado por el ex titular de la Anses Diego Bossio, el salteño asistió al asado que el tigrense organizó en Pinamar. La imagen generó revuelo en el kirchnerismo.

Antes de visitar Mar del Plata, Urtubey se reunirá al mediodía, en la Capital, con los senadores del Frente para la Victoria. El foco estará puesto en la renovación de autoridades del PJ y la intención de presentar una lista de unidad. También se charlará sobre el vínculo con el oficialismo.

Massa, en tanto, prepara otro encuentro: el sábado, en Miramar, se reunirá con sus aliados de la quinta sección. Y ya bosqueja un próximo viaje: la semana que viene, a Salta. Podría cerrar en Jujuy y coincidir con Mauricio Macri.

Fuente: La Nacion

Diario Primicia

Redacción

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