Se filtró un mensaje del submarino y la jueza pide levantar el secreto militar

Nacional 29 de noviembre Por
La revelación hecha por el canal América 24 tomó por sorpresa a la magistrada de la causa, que no recibió datos importantes de la Armada
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La Armada argentina manifestó ayer que el capitán del submarino ARA "San Juan" con 44 tripulantes a bordo no consideró una emergencia el ingreso de agua al buque, que causó un cortocircuito en algunas de sus baterías horas antes de que desapareciera hace 14 días.

El portavoz de la Armada, capitán Enrique Balbi, dijo en rueda de prensa que en ningún momento ni el comandante del submarino desaparecido el 15 de noviembre ni su comandante superior desde tierra consideraron ese hecho "ni como una emergencia, ni como una avería de gran magnitud".

"Si hubiese sido una emergencia, él (por el capitán del submarino) hubiera salido a superficie y le hubiese informado al comandante para que destaque una unidad para que la acompañe a puerto... En este caso decidió continuar a Mar del Plata", su destino final, dijo Balbi.

Ese 15 de noviembre el ARA "San Juan" había informado la entrada de agua de mar cuando realizaba el snorkel y estaba cargando baterías. El agua se dirigió por el sistema de ventilación a una bandeja de conexión de las baterías de proa provocando un cortocircuito y humo sin llamas que, según se reportó desde la nave, fue subsanado, lo que determinó que siguiera navegando en inmersión hacia la base de Mar del Plata.

Horas después se produjo una explosión que fue detectada por la Organización para la Prohibición Total de Pruebas Nucleares (CTBTO, por sus siglas en inglés).

La filtración del mensaje —revelada por el canal América 24 en el programa de Eduardo Feinman— tomó por sorpresa a la jueza federal de Caleta Olivia, Marta Yáñez, a cargo de la investigación de la desaparición de la nave y sus 44 tripulantes. La magistrada no recibió ése ni muchos otros datos importantes por parte de la Armada.

"El personal de la Armada está amparado en la confidencialidad. No puedo citarlos a declarar ni exigirles que me brinden documentación sensible hasta tanto el presidente releve el secreto de Estado. Yo sigo los pasos de la Justicia. No me puedo llevar todo puesto", le dijo anoche al diario Clarín Yáñez y dijo que ya le hizo un pedido formal al ministro de Defensa, Oscar Aguad, para que interceda al respecto y le permita avanzar con la investigación.

Lo hizo a través de un mail en el cual también envió un cuestionario referido a los últimos días de operatividad, al derrotero y a las comunicaciones de la embarcación con la base y la torre de control.

"El ministro es por ahora el único testigo que llamé a declarar. Se le envió un oficio para saber qué ocurrió y cuándo ocurrió. Puede responderlo por la misma vía o venir en persona a Caleta Olivia", agregó la magistrada, que quedó a cargo de la causa porque tanto la última comunicación del submarino como la presunta explosión registrada a bordo ocurrieron en aguas del Mar Argentino que están bajo su jurisdicción.

Fuentes del ministerio de Defensa evitaron dar precisiones sobre cuándo Aguad devolvería el oficio (Yáñez le pidió que fuera "a la brevedad"), aunque desde Casa de Gobierno aseguraron que sus respuestas fueron enviadas por mail el lunes.

También explicaron que Aguad dará órdenes a la Armada para que las autoridades de las bases navales de Mar del Plata y Puerto Belgrano puedan obviar el secreto profesional y así responder "todo lo que la jueza requiera". Y que si eso no alcanzara intercederá el presidente Mauricio Macri.

El submarino diésel eléctrico clase TR-1700 de fabricación alemana y operativo desde 1985 desapareció en el Atlántico Sur cuando navegaba desde Ushuaia, en el extremo austral de Argentina, hacia su base en Mar del Plata tras participar de un ejercicio de adiestramiento.

Balbi

Si bien el capitán del submarino, Pedro Fernández, notificó a sus superiores que el desperfecto estaba arreglado, los tripulantes tuvieron que aislar eléctricamente la batería afectada por el agua y la nave continuó navegando en inmersión con el circuito de batería de popa.

"No es la primera vez... me ha tocado a mí navegar con circuito dividido, lo que hay que hacer es ir a poca velocidad", afirmó Balbi.

El portavoz explicó que la entrada del agua habría ocurrido en la noche del 14 de noviembre o en la madrugada del 15. Esa misma mañana el comandante del submarino informó por telefonía satelital la avería producida por el ingreso del agua y, posteriormente, a las 7.30 horas "vuelve a comunicarse el comandante con su superior por telefonía satelital" donde le indica "me encuentro en inmersión navegando en demanda de Mar del Plata sin problema de personal". Esa fue la última comunicación registrada.

Balbi afirmó que "si el agua que ingresa es superior a la capacidad de bomba de achique empiezan las dificultades".

En un operativo sin precedentes que cuenta con el apoyo de 18 países, ocho buques buscan al submarino con sondas y sonares de barrido lateral en una superficie circular de 4.000 kilómetros cuadrados donde se registró la explosión captada por sensores y micrófonos subacuáticos.

Según Balbi, esa explosión podría haber sido causada por una "concentración de hidrógeno" tras el cortocircuito reportado.

Fuente: La Capital

Diario Primicia

Redacción

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