Regulación y control de perros “peligrosos”

Ciudad 02 de septiembre Por
La Cámara de Diputados estudiará un proyecto de ley para establecer una norma sobre tenencia, cría y circulación en lugares públicos de perros de razas potencialmente peligrosas.

La diputada provincial Griselda Tessio (UCR-FPCS) pretende establecer una normativa jurídica aplicable a la tenencia, cría, adiestramiento y circulación en lugares públicos de perros de razas potencialmente peligrosas, a efectos de ser compatible con la seguridad de las personas y de otros animales. En su proyecto de ley, se aclaró que los preceptos de su iniciativa no son de aplicación para perros que pertenezcan a fuerzas armadas y de seguridad, tanto nacional como provincial.

En primer lugar, la legisladora consideró que son perros de razas potencialmente peligrosas aquellos incluidos dentro de una tipología racial que, por su naturaleza agresiva, su porte y potencia de mandíbulas, tengan la capacidad de causar lesiones de gravedad a personas y otros animales. Entre ellos, nombró a las razas Akita Inu; American Staffordshire; Bullmastiff; Bull Terrier; Ca de Bou; Cane Corso; Cao da Serra da Estrella; Cimarrón de Uruguay; Doberman; Dogo Argentino; Dogo de Burdeos; Fila Brasileño; Gran Perro Japonés; Mastín Napolitano; Pitbull Terrier; Presa Canario; Rottweiler; Staffordshire Bull Terrier.

“Si bien la peligrosidad canina depende tanto de factores ambientales como genéticos, de la selección que se haga de ciertos individuos, y de que sean específicamente seleccionados y adiestrados para el ataque y para inferir daños a terceros, es indudable que hay razas que por sus características tipológicas, son potencialmente más agresivas que otras, y que su ataque conlleva mayor peligrosidad, en atención al peso, fuerza y mordedura del can”, indicó.

“Se pretende, con este proyecto de ley, señalar una posible acción típica de su naturaleza y legislar sobre el tema, previniendo, ordenando y fomentando la responsabilidad que implica adquirir un perro de una raza determinada. El ataque de un perro de 35 kilos es por sí mismo peligroso, y las lesiones ocasionadas pueden ir desde la mordedura, el desgarro, pérdida de tejidos, lesiones en capas, esguinces, fracturas, hasta ocasionar la muerte de la persona atacada”, indicó la diputada, y añadió: “La población etaria más vulnerable a estos ataques, la constituyen los niños. Se calcula que tienen dos veces más posibilidades de ser víctima de una agresión canina que un adulto”.

 

 

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